Un futbolista famaillense que juega en Bahía Blanca cuenta cómo vive la cuarentena en esa ciudad

  Como el de muchos otros deportistas y aficionados, el departamento de Rodrigo Herrera se transformó por un rato en un gimnasio de entrenamiento improvisado, ideal para sobrellevar la cuarentena.

    El capitán del plantel superior de Sansinena ya terminó su segundo rutina del día junto con su novia Sumehia. Unos mates antes de la cena, la llamada diaria a Famaillá para saber cómo están sus padres (Marta y «Chicho») y planificar el día siguiente completan la agenda diaria.

   Lejos de su casa en Tucumán y de los horarios y movimientos habituales de Bahía, «Petróleo» igualmente encontró la forma de pasar este extraño momento de la mejor manera.

   Mientras, como todos, espera que la normalidad vuelva lo más rápido posible.

   «Todas las noches llamo a mis papás, les pregunto cómo andan, les pido que se cuiden y que no salgan. Están solos en Famaillá y siempre estoy en contacto con ellos; sé que me extrañan demasiado y que se preocupan un poco demás por todo esto, pero trato de brindarles tranquilidad y les hago ver que uno está bien. Eso los ayuda un poco para que estén tranquilos en el día a día», explica Rodrigo.

   «En estos días se extraña un poco más todo -admite-. Uno cuando está lejos de la familia valora cada detalle, los abrazos, la comida de la vieja, los amigos… pero son cosas que hay superarlas y estar preparados para lo que viene. Yo estoy acá trabajando y hoy le doy la prioridad al fútbol, que es mi herramienta de trabajo y lo que me está permitiendo llevar la comida a mi familia», agrega el defensor central de 31 años, quien dio sus primeros pasos en Atlético Tucumán y luego de varios clubes recaló en Cerri tras ser el capitán de Deportivo Achirense, donde estuvieron a un paso del ascenso al Federal A.

Sansinena jugó el último partido por el Torneo Federal A el 15 de marzo, en el empate ante Ferro de General Pico (1-1 en Cerri).

   Tres días después, el plantel fue licenciado y muchos de los foráneos regresaron sus ciudades.

   «Yo por una cuestión de distancias había decidido quedarme y mentalizarme de que estoy acá y tengo tiempo de entrenarme y, también, de alguna manera, conocerme más a mí mismo. Yo ahora estoy con mi novia y tratamos de entrenarnos y, sobre todo, ganar tiempo que es lo más importante», señala «Petróleo».

   “Esto se está haciendo un poco más largo de lo esperado -agrega- pero tenemos que tomar consciencia. Quizás hoy nos duela o suframos por no estar dentro de un campo de juego, pero tenemos que priorizar la salud nuestra y de nuestras familias. Debemos esperar, pasar entre todos este partido que es tan difícil y pronto volveremos a ser felices dentro de una cancha», se ilusiona Herrera, uno de los pilares de un elenco albirrojo que, aunque fue algo irregular, viene realizando un muy positiva campaña: está séptimo, con los mismos puntos que el 5° y el 6°.

   Pese a la distancia y a que algunos ni si quiera están en Bahía, el grupo de WhatsApp de los jugadores del «Tripero» sigue muy activo durante este periodo de aislamiento social.

   «Siempre estamos en contacto. Tratamos de mantener esa unión y esa fuerza que nos ayudaban a ir para adelante, que fue algo que siempre se destacó del grupo. La unión de este grupo no se desarmó a pesar de esta pandemia, eso sirve mucho porque todo el tiempo nos estamos preguntando cómo estamos, si alguno necesita algo y estamos a disposición para lo que sea», cuenta.

 Además, entre mensaje y mensaje, aflora el extrañar eso tan particular que viven los integrantes de un plantel, quienes comparten días intensos, entre entrenamientos, partidos y convivencia.

    «Siempre hablamos con los chicos que lo que más se extraña son los mates, el vestuario, el ir de nuestros departamentos a la cancha. Obviamente que también la sensación esa de antes de jugar un partido, cuando llegás a una cancha visitante, la gente…. todo eso se extraña y creo que después de esto se van a valorar mucho más todo cuando llegue la hora de comenzar el torneo de nuevo», proyecta Rodrigo.

   Antes de este parate inesperado «Petróleo» se había ganado un lugar muy importante en el equipo que conduce Marco González, que lo llevó a ponerse la cinta de capitán, la cual defendió con rendimientos de alto nivel y voz de mando.

   Él, el arquero Nicolás Báez y Antú Hernández fueron los únicos tres que disputaron todos los partidos (22) del torneo Federal. Rodrigo y el «1» lo hicieron siempre como titulares.

   «Petróleo» también jugó dos encuentros por Copa Argentina.

   En total son 24 cotejos, entre los que contabiliza además, un penal fallado (se lo atajaron en la derrota 2-0 ante Deportivo Madryn, en Chubut).

   «Gracias a Dios tuve el apoyo del cuerpo técnico y de mis compañeros para que me eligieran como capitán y eso es algo muy valorado para mí y para mí carrera. Uno trata de dejar todo en cada partido y esa es mi forma de agradecerles a ellos esa confianza que me dieron. En la ciudad también me adapté muy bien e hice amigos más allá del fútbol, que me hacen más llevadero el día a día y me ayudan a que no extrañe tanto a la familia y los seres queridos que están tan lejos», reconoce el tucumano.

   Rodrigo arreglará el mate y con otro día de entrenamiento ganado, seguirá tratando de sacar provecho de la cuarentena, que lo encontró bien acompañado, para volver de gran forma a seguir por la buena senda con Sansinena.

   «Con mi novia tratamos de aprovechar el tiempo; trato de aprender mucho de ella. Me está enseñando algunas recetas para cuando me toque estar solo. Ahora que nos toca pasar esto, sirve para conocernos, para charlar de cosas que por ahí en el día a día no tenes tanto tiempo. Siempre trato de sacar el lado positivo de cada cosa y así aprender, que es lo más importante», cerró Herrera.

fuente: lanueva.com

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